
Hartos de que nos sangren a impuestos, de tener una porquería de servicios (Renfe, por ejemplo) y prestaciones públicas (Seguridad Social, sin ir más lejos), y de que unos cuantos vivan a cuerpo de rey o de reina... lo que me faltaba era ver esta tira cómica. Y digo tira cómica por decir algo, puesto que hace gracia, pero si te paras a pensar friamente dan ganas de llorar de lo bien que viven unos pocos. ¡Qué asco!